Unidades de estado sólido (SSD)

Esta es una de esas tecnologías que no acaban de arrancar y popularizarse, aunque todo hace suponer que es bastante más eficiente y fiable que la que actualmente se está usando.

Los SSD, comúnmente llamados “discos sólidos” son dispositivos de almacenamiento de datos que están llamados a sustituir a los discos duros convencionales.

Los motivos de esta sustitución son principalmente tres. El primero es la fiabilidad. Al no tener partes móviles, se pueden usar en entornos con movimiento, y además tienen mucha más tolerancia a los golpes y vibraciones. También por su falta de piezas móviles, el consumo energético de estos discos es bastante inferior, por lo que juntando esta a la anterior característica, los hacen el sistema ideal para incluir en dispositivos móviles como ordenadores portátiles, tablets y cualquier otro aparato que vaya saliendo al mercado que necesite almacenar datos en local con un sistema que consuma poco y suficientemente fiable frente a los movimientos.
El tercer motivo es la velocidad. Estos discos son mucho más rápidos que los convencionales y además estos últimos no podrán acercarse nunca a las velocidades de los SSD, ya que los métodos de acceso a los datos son totalmente distintos. En este vídeo podemos ver una pequeña demostración de la diferencia de velocidad entre ambos sistemas.

La comparación no tiene nada de científica, pero a simple vista podemos verla.

Pues bien, vistas las ventajas, nos preguntamos el motivo por el cual no se han impuesto sobre los discos convencionales. El motivo no es otro que el precio. Los precios de estos dispositivos son realmente prohibitivos para capacidades de almacenamiento relativamente pequeñas. Un disco de 120 GB actualmente puede rondar los 250,00 € y de mayor capacidad es incluso difícil encontrar referencias. Si lo comparamos con los 60,00 € por los que podemos encontrar discos de 3,5” SATA de 1 Tb., nos encontramos con un serio Handicap a la hora de sustituir el sistema de almacenamiento de nuestro ordenador, a no ser que guardemos nuestros documentos en “la nube” o que nuestras necesidades de velocidad de acceso a datos sean realmente críticas.

Continuaremos atentos a la evolución de estos productos, ya que lo lógico sería que en un plazo de tiempo razonablemente corto empiecen a sustituir a los discos convencionales.

2 Comments

Write a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *