Si usas imágenes de otras personas, no robes el trabajo de los demás

no copiarUtilizar una imagen para ilustrar un artículo o un trabajo es algo común en Internet, sin embargo y debido a la proliferación de álbumes online como Flickr o Instagram un fenómeno recurrente es la utilización de fotos sin permiso, lo que comúnmente se conoce como “robar fotografías”.
Todos hemos utilizado Google imágenes para buscar una fotografía, lo que mucha gente desconoce es que todo el material audiovisual está sujeto a unos derechos de autor o “copyright”, y aunque el buscador nos enseñe imágenes relacionadas con el término que estamos buscando eso no quiere decir que sea lícito utilizarlas en nuestros sitios web. Como comenta Enric Enrich, abogado especializado en derechos de autor y de imagen, en esta entrevista: “Sólo por el hecho de crearse, una foto nace con derechos de autor”
Una práctica habitual es que los fotógrafos hayan registrado sus fotografías a través de Creative Commons, una manera de dejar patentes la propiedad y autoría de la imagen a la vez que se permite la difusión de estas, siempre con arreglo a las condiciones que establece el autor.
Generalmente la utilización ilícita de estas fotos suele darse por desconocimiento de estos factores y se salda con una disculpa y la retirada de la fotografía del sitio, sin embargo, algunas veces este uso fraudulento es realizado por parte de ”profesionales” que conocen a la perfección estas cuestiones y simplemente creen que podrán salirse con la suya sin que nadie se entere. Como se ha demostrado frecuentemente, Internet no olvida.
En este artículo de Vanity Fair, podéis leer acerca de varios casos bastante flagrantes en los que agencias de medios han utilizado fotografías profesionales de otra gente, quitando el copyright y utilizándolas sin más, sin hablar con el autor/autora, citarl@ y, por supuesto, sin pagar por ello.
Recientemente llegue a través de Twitter a uno de los casos que más me ha impactado, lo comentaban unos fantásticos planificadores de bodas, “wedding planners”, de Zaragoza en su Blog;  navegando por Internet llegaron al sitio de otra wedding planner que utilizaba fotos de otra gente para promocionar sus servicios, lo increíble es que no solo las utilizaba para promocionar su sitio, sino que se adjudicaba la autoría de fotos y servicios realizados siendo que se notaba claramente que se habían hecho en otro país:
“Citaba una boda en Asturias, en casa de la abuela del novio, con un invernadero acristalado que ya lo querríamos todas para nuestras bodas. El novio de esa boda era un guapete norteamericano de pelo rubio platino, con pinta de llamarse John y vivir en Michigan por lo menos. En concreto se llama Stephen, y la boda fue en Oregón…Encontré en ese blog unas cuantas bodas más, todas geniales, de novios “yankees-gallegos”, además de otros trabajos de Candy Bar supuestamente hechos por ella que sabía perfectamente que eran norteamericanos; cumpleaños made in Usa total que también firmaba como creaciones suyas.”
La persona en cuestión incluso se había atrevido a utilizar un programa de retoque digital para manipular las imágenes y que parecieran españolas.
Fotos modificadas por di-que-si
Ellos lo denunciaron por Twitter y gracias a la buena relación que existe entre la comunidad de planificadores de bodas y al efecto viral de las redes, la noticia corrió como la pólvora y llegaron comentarios desde todas partes del país. Bloggers de bodas, comunity managers de prestigiosas empresas, otros wedding planners, fotógrafos y cualquiera que iba viendo los comentarios alucinaba y opinaba.
El lucro ilícito del trabajo de otras personas, además de ilegal, es una falta de respeto tremenda, sobretodo en un sector que, por lo que nos comentan ellos, es muy competitivo. Desgraciadamente hoy en día y como ocurre en todas las profesiones, abunda el intrusismo laboral por parte de personas de escasa o ninguna profesionalidad y preparación. Personas que por tener una cámara réflex se llaman fotógrafos, por abrir un blog en Blogger se dedican a vender diseño web o que por usar Twitter ofrecen servicios de community managament, cuando lo más cercano que han hecho ha sido sacar las fotos de la boda de su prima o hablar con clientes para concretar de qué color quieren las paredes del pasillo.
Parece ser que la persona responsable ha cerrado su página web así como sus perfiles en redes sociales además de haberse comunicado con Wendy y Jose, lo que apenas se puede imaginar es el desastroso efecto que tiene este hecho en su reputación como wedding planner e incluso las consecuencias legales que podrían acarrear.
Si juegas con fuego te acabas quemando.
 
Artículos originales:
http://bodasdecuento.blogspot.com/2011/10/ya-no-nos-vamos-callar-mas.html
http://marcmanye.blogspot.com/2011/10/copiar-el-treball-dels-altres-pel-teu.html
http://blogs.revistavanityfair.es/vanityfair-diario/2011/09/02/los-periodicos-y-la-mala-costumbre-de-robar-fotos/
http://bodasdealtacostura.blogspot.com/2010/03/como-saber-distinguir-una-wedding.html
 

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