Probamos Windows 8

Aprovechando la disponibilidad de Windows 8 Consumer Preview para su descarga, en SAT hemos empezado a probarlo.
De momento lo hemos instalado en una máquina virtual utilizando Virtualbox y descargando una imagen ISO desde aquí.

La instalación de Virtualbox se asemeja a la de otro software de virtualización como VmWare o VirtualPC de Microsoft.
Básicamente se instala como cualquier otro programa y una vez arrancado se crea una máquina virtual indicándole la cantidad de memoria que queremos destinar y el tamaño del disco duro (en realidad es un archivo en nuestro PC que puede tener un tamaño fijo o incrementarse automáticamente según se necesite).
En nuestro caso elegimos un disco virtual de 20 Gb que recién instalado ocupa realmente 9Gb en nuestro ordenador.
Después se carga la imagen ISO en el programa, el PC virtual arranca desde ese DVD y comienza el programa de instalación.
En Genbeta lo explican más detalladamente.

Hemos probado la versión de 32 bits y al empezar el programa de instalación nos ha dado un error que hemos subsanado habilitando la opción PAE/NX del procesador de la máquina virtual.
Salvo este contratiempo, la instalación es realmente sencilla y rápida. Podemos utilizar todo el disco duro o configurarlo tal como se hacia en Windows 7, se nos pide la clave de instalación (se facilita en la Web de descarga de la ISO) y el nombre de usuario, podemos tener una cuenta local o utilizar una de Microsoft (Hotmail, MSN,…) que se utilizará para sincronizar Messenger, Correo electrónico, Skydrive, etc…, se elige un color de fondo y ya está.

La interfaz Metro es lo más llamativo, las baldosas muestran no solo un acceso a los programas sino información referente a cada programa (mensajes nuevos de correo, información del tiempo, etc.).
Está pensado para pantallas táctiles y el tamaño y aspecto de todo lo que se ve en pantalla esta orientado a manejarse con los dedos. Manejarlo con el ratón es realmente incomodo, si entramos en el escritorio tradicional ha desaparecido el botón inicio y tenemos que utilizar el botón Windows del teclado para acceder al menú de “baldosas”. Tener control sobre las aplicaciones abiertas también es complicado y si tenemos varios programas funcionando en el escritorio convencional aparecen como un solo proceso al “deslizar” el ratón por el borde izquierdo de la pantalla.

En PC de escritorio lo veo poco útil e incluso engorroso de manejar, en ordenadores con pantalla táctil si puede ser factible y cómoda su utilización. Tengo la esperanza de que se pueda deshabilitar de alguna forma y dejar el escritorio tradicional pero teniendo en cuenta que es la mayor novedad respecto a Windows 7, puede que esto no le interese a Microsoft.

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