Ladran, luego cabalgamos…

Canal_YoutubeHoy hemos recibido un comentario a uno de nuestros vídeos del canal de YouTube que nos recrimina el hecho de divulgar una información “que a los profesionales del sector les ha costado tiempo y dinero adquirir”.

Al leerla hemos tenido dos sensaciones encontradas. La primera de satisfacción, ya que incluso los profesionales del sector ven nuestros vídeos y consideran que la información que damos es suficientemente buena y útil. La segunda sin embargo ha sido de cierto enojo y os explicaré el motivo.

Me enoja que haya profesionales que pretendan que los conocimientos no sean universales y que piensen que son los únicos capaces para poseerlos y aplicarlos, por supuesto aplicando las tarifas correspondientes.

Sinceramente creo que el mundo debe funcionar de otra forma. Yo se cambiar las ruedas de mi automóvil (de hecho he tenido varios pinchazos y he tenido que poner la rueda de repuesto), pero cuando tengo que cambiar los neumáticos por el desgaste de la cubierta, llevo el coche a un profesional para que me las cambie él y asumo que me va a cobrar por su trabajo.

¿Cual es la diferencia? En el primer caso yo me encuentro en una situación crítica y me resulta más sencillo hacer yo mismo el cambio del neumático pinchado (porque si no, no puedo continuar la marcha), que esperar a que me atienda el servicio de ayuda en carretera.

En el segundo caso, yo decido cuando quiero hacerlo, preveo cuando puedo prescindir del vehículo, elijo al profesional que hará el trabajo y le pago porque durante ese tiempo yo puedo realizar otras tareas que me resultan más beneficiosas desde el punto de vista económico o personal.

En nuestro sector es lo mismo, y como profesionales debemos transmitir al cliente el mensaje de que pagarnos por realizar un trabajo va a resultar más beneficioso para ellos que hacerlo ellos mismos. No podemos transmitir un sentimiento de superioridad técnica que apabulle al cliente, debemos hacer que comprenda como funcionan sus sistemas informáticos y que sepa valorar el trabajo que realizamos. En caso contrario, el cliente siempre tendrá la impresión de que estamos intentando engañarle amparándonos en su desconocimiento técnico.

Desde el punto de vista de un profesional de este sector, creo que nos hacemos un favor entre todos cuando transmitimos nuestros conocimientos, cuando un cliente sabe lo que quiere y es capaz de valorar lo que cuesta, es mucho más fácil la relación con él y surgen menos malentendidos.

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